Colgante hecho a mano en plata de ley y acabado con un tratamiento posterior que aporta a la pieza su característico tono turquesa.
El erizo mide 1,2 cm de diámetro y la cadena, también de plata, está incluida.
Cada pieza está hecha artesanalmente, por lo que el acabado puede presentar ligeras variaciones que hacen única a cada joya.