Realizado con un molde que fabriqué directamente a partir de un erizo de mar real, conservando en el exterior su forma y textura original.
El interior está esmaltado a mano, creando matices y dibujos diferentes en cada pieza. Por eso, no existen dos exactamente iguales.
Pensado para dejar tus joyas y pequeños objetos especiales o, simplemente, para añadir un pedacito de mar al espacio que habitas.