Hay un mito popular que siempre me ha fascinado: si acercas una caracola al oído, podrás escuchar el sonido del mar en su interior.
¿Imaginas qué bonito sería? Poder escuchar las olas y el bailar del agua siempre…
Quizás no sea realmente el agua lo que escuchamos, pero me sigue pareciendo preciosa la idea de que una pequeña forma marina pueda guardar en su interior el recuerdo del mar.
Sea Sounds nace de esa sensación. Una colección inspirada en las caracolas, en sus formas y texturas, y en ese gesto casi instintivo de acercarlas al oído y escuchar…
Un homenaje al mar, a su sonido y a la calma que nos transmite.