Aros de plata de ley cuyas formas nacen de varios fragmentos reales de erizo de mar. Al unirse, sus irregularidades y pequeños dibujos crean una nueva pieza sin perder la huella de aquello que fueron.
El acabado en plata brillante deja que cada detalle de su superficie sea protagonista. Además son un gran punto de luz que ilumina la cara.
Miden aproximadamente 4 cm de diámetro y cada aro tiene un peso de 9,5 g de plata.