Pulsera realizada en plata de ley maciza a partir de fragmentos reales de erizo de mar. Sus formas irregulares y los pequeños dibujos de su superficie conservan la huella de aquello que fueron.
El acabado oxidado oscurece la plata y crea contrastes que hacen más visibles esos pequeños detalles.
En la parte posterior, un trenzado de macramé permite ajustarla cómodamente a la muñeca.